07 octubre 2010

256 - Belleza y fealdad



Alguien ha tenido la paciencia y los escrúpulos de poner esta nota sobre la acera al lado de los excrementos de un perro. Ante tanto incívico una nota de humor, aunque para ello manchara también la acera. Lástima que el dueño no lo viera, aunque no creo que le importara mucho. Hay quien piensa que tiene derecho a ensuciar porque otros se le van a limpiar, o incluso les gusta molestar a los demás directamente. ¿Por qué nos quejarnos de la falta de limpieza en las calles? Creo que está en nuestra mano y es más limpio el que menos ensucia. En fin.

Esto ocurre a tres calles de la playa. En las Canteras, estos días el espectáculo que a diario nos ofrece de forma gratuita aumenta. Máxima pleamar y bajamar. El chou grandioso del mar, inmenso en su belleza, siempre diferente. Las altas mareas hacen que las olas salpiquen el muro y llegan al paseo, el choque las descompone en espumas blancas que saltan sobre la barandilla y los transeuntes. Hay que detenerse, disfrutarlo y fotografiarlo. Pero lo que tanto sube tanto ha de bajar. Y al atardecer, el mar se aleja, se suaviza y asoma rocas pocas veces vistas.



El mar que se ha vuelto tan bravo se calma como un lago. Los flashes enfocan el atardecer.