Con el insulto se pretende ofender, humillar, denigrar, minusvalorar o agredir verbalmente a aquél que lo recibe. Históricamente ha habido insultos que ya no lo son, bien porque han perdido sus connotaciones peyorativas o porque han caído en desuso: rufián truhán, bribón, gañán, ganapán, haragán, patán, insensato, filibustero, bellaco, tunante.
Muchas veces el insulto intenta despreciar al otro marcando
la diferencia como ataque, ya sea religiosa, racial, sexual o de género, como esta publicidad que en el 2008 se puso en Gijón contra la discriminación.

Podríamos añadir negro, judío, gitano, enano, gordo, subnormal, deficiente, anormal...
Y cuando queremos atacar el comportamiento, la actitud o conocimientos del otro, vale todo. El término "payaso" tiene un mal uso cuando se quiere aplicar como insulto, sería como llamar a alguien arquitecto, ministro o fiscal. NI siquiera se aplica a aquéllos que dan risa, porque dan pena más bien. Serían entonces los "malos payasos", pero aprovechemos nuestra riqueza idiomática para aprovechar otras alternativas:
Zafio, cretino, borrico, ganso, papanatas, papafrita, pollaboba, bobomierda, boludo, pelotudo, gil, gilipollas, gilipuertas, imbécil, idiota, estúpido, estulto, memo, badulaque, majadero, zopenco, mostrenco, tarugo, mentecato, mendrugo, tarado, zoquete, cretino, mastuerzo, necio, asno, acémila, soplapollas, soplapingas, tontolculo, tontolaba, fantoche, paragüero, papanatas, mamarracho, gualdrapa, julay, tolay, tontaina, mamerto, lechuguino, otario, pazguato, zoquete, tarugo, cojudo, awebao, camote, pendejo, menso, huevón, güevón, agüeonao.

Y porqué no, usar el
insulto creativo. Como payasos podemos insultar con lo que nos dé la gana: cebollino, puerro seco, sacatapas, colifloro, pestemuelas, vacaburro, mequetrefe, huelepeos, trifásico, retortijón, torrijo, gótico flamígero, botabota, hemorroide,.... Y como no, redoblar el énfasis y transformormando el insulto en una diversión, para ello contamos con la inestimable ayuda de las esdrújalas, los términos académicos o medicos: boniato de la gran madre que lo retrajo, microcéfalo endocrino de siete suelas, ceporro ecuménico del presbítero epicospaliano, frenoperiparalítico proacelerinático de la gerontocracia, visigótico ultrapatético con concomitancias heráldicas, mitocondria de la hipotenusa carpetovetónica...
Si ya lo canta Riki López "Con el corazón en la nariz":
Cuando colmas el vaso de mi paciencia y me ciegas,
podría llamarte payaso con vehemencia y acento en la y griega.
Podría llamarte payaso, pero respeto tanto a esos seres,
que de adularte, ¡Paso! prefiero decirte lo que eres,
y tu lo que eres es un...
Peinaovejas,
Un majadero, un ablandabrevas y un cantamañanas.
Un robaperas, un cascavalero, un polichinelas, un bacín y un pelanas.
Un mamacallos, un papatoste, un sinsustancia, un idiota, un berzotas.
Un cirigallo, un fantoche, un títere, un vaina, un lila y un notas.
Un tontolhabas, un caga la olla, un papamoscas y un mentecato.
Un tarambana, un farfolla, un abrazafarolas y un pelagatos.
Un funesto cateto patético, un cagarrutas y un esperpento.
El burlesco del pueblo, un inepto, un negativo elemento, un viruta y un lento.
Un saltimbanquis, un cazurro, un pusilánime y un arracacho.
Un pavo ruso, un garrulo, un zamacuco y un mamarracho.
Un troglodita, un berenjena, un pelmazo y un mameluco.
Un papafritas, un cansa-almas, un memo, un ligero de cascos y un abejarruco.
Un comemocos, un plomo, un espantajo, un coñazo, un chalao, un melón.
Un romo de tomo y lomo, un zamarraco, un notario y un figurón.
Un atropellaplatos, un lerdo, un engañabaldosas y un destiñerubias.
Un garabato, un mastuerzo, un inútil, un necio y un cagabandurrias.
Un enrredabailes, un bodrio, un patoso, un gili, un boludo, un petate.
Un espantapajaros, un alcachofo, un pelotudo y un botarate.
Un monigote de feria, un apachusco, un pelao, un zopenco...
un gilipuertas, un dundo, un chusco, un burdo, un patán y un mostrenco.
Podría llamarte payaso, pero yo sería un ordinario,
y pondría en evidencia, acaso, mi carencia de vocabulario.
Podría llamarte payaso, pero lo que tu eres es un...
Chiquilicuatre, un guarripato, un zoquete, un pelele y un agapimú.
Un tronchamonas, un ganso, un botarga, un bacterio y un calenturas.
Un tocapelotas, un sandio, un bandarra, un pellejo y un asaúra.
Un impertinente, un cretino, un estúpido, un rudo y un paparote.
Un mequetrefe, un cansino, un cenutrio, un mendrugo, un inculto y un zote.
Una ladilla, un membrillo, un burdo palurdo y un triste ignorante.
Un piltrafilla, un pardillo, un tonto del culo y un inelegante.
Un cebollino, un pegote, un estorbo, un huevón, un lechuzo y un trasto.
Un pantomimo, un destripaterrones, un tosco, un simplón, un merluzo y un basto
Un energúmeno, un ser despreciable, un bucéfalo, un malafollá.
Un personajillo, un abobinable y un aberrante capullo integral.
Un mascachapas, un cerdo, un imbécil, un mierda, un grosero y una almorrana.
Un chingaflautas, un papanatas, un cero a la izquierda y un mangarranas.
Un chabacano, un melindro, un plimo, un cabeza de chorlito.
Un papagayo, un cérnicalo, un alcornoquee y un margarito.
Un pelacañas, un plasta, un pimpollo, un inculto, un panoli, un patata.
Un culotrapo, un bandarria, un bocazas, un corto, un mondongo y un metepatas.
Un chafandino, un besugo, un ridículo, un chisgarabís, un despojo, un residuo.
Un ornitorrinco, un tarugo, un zascandil y un individuo.
Un repelente, un horripilante, un chupacharcos, un cara candao...
Un insolente, un inoperante, un zafio y un maleducao.
Y podría llamarte payaso, pero me da que ya ¡Va ser que no!
como tal serías un fracaso, ellos tienen gracia ¡Y tú no!
No, no, no voy a llamarte payaso, porque eres un pobre infeliz,
y si alguna vez se da el caso, lo haré con el corazón...
con el corazón en la nariz.